sexo en el agua

Algunas formas de tener sexo en el agua

Para follar la playa es una delicia pero más delicioso todavía es el sexo dentro del mar. Para que el acto sexual sea un auténtico deleite conviene buscar una playa tranquila y llegar a una zona donde podamos estar a nuestra bola. Seguro que hay. Y más de una.

Una vez elegido el lugar si lo probáis una vez veréis que mola, eso de entrar desnudos al agua y sumergirse para después unir los cuerpos es muy estimulante y relajante tambien. Sentir el despertar del sexo, ver a una mujer bella y de cuerpo esbelto y tenerla para ti entre el agua del mar y la soledad de una playa es un privilegio que no todos pueden alcanzar.

Sin embargo si nos atrae eso de tener sexo en el agua, además de la playa están también las piscinas pero claro es un lugar público, motivo por el cual no será demasiado fácil realizar el acto sexual.

Lo cierto es que en un jacuzzi sí que podremos. Para ello tendremos que estar en un hotel que incluya servicio de jacuzzi y suite principal. A las mujeres les encanta tener sexo bajo el agua. Amar debajo del mar. Y es que no hay mejor cosa que dejarse llevar. Todo además adquiere un cierto sentido líquido. La pasión se incrementa. Si a eso le sumamos espumas y sales, aromas de flores y agua tibia, el placer estará más que asegurado.

A veces también mola hacer el amor en un lugar secreto donde estén cayendo gotas de lluvia. O mejor, donde esté cayendo una lluvia torrencial. No habrá cosa mejor que hacer el amor entre las aguas que caen del cielo y el charco que se va formando a nuestro alrededor. Ver como se humedece nuestra ropa. Como la pasión va apoderándose de la circunstancia. No habrá nada mejor que eso y lo más placentero: el momento de la penetración. Sentir el calor de la mujer con la que estamos. Y escuchar como gime el cielo.

Es difícil elegir entre todas esas opciones cual es la mejor. Habrá quienes prefieran tener sexo en el mar, dentro, saltar de un yate y amarse en altamar. Otros preferirán tal vez las piscinas frecuentadas por pocas personas. Y aunque no nos desnudemos también es excitante rozarse la piel con los bañadores puestos.

La opción del jacuzzi no está mal pero tal vez sea la más conservadora. La más vista tal vez. En cualquier caso aun cuando el agua esté de por medio lo que gusta y motiva es que se entienda el sexo como una aventura. Un descubrimiento con respecto a la otra persona. Lo que siempre viene bien como bien viene también compartir en pareja cualquier momento, pues siempre que haya algo novedoso de por medio despertará el instinto del sexo, el instinto de la pasión. El agua contribuye mucho a eso.

Y ya no importará si hace frío o está caliente. Si hay olas o demasiada espuma. Si nos pueden pillar o no, porque eso pasa a segundo plano cuando estamos en medio del juego de la pasión.